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Artículo III: Miraz – Sobrado dos Monxes

Posada en el cementerio

Peregrinos realizando un alto en el camino en un cementerio antes de Villalba

Peregrinos realizando un alto en el camino en un cementerio antes de Villalba

    Parafraseando a Khalil Gibrán, los amigos no se buscan para matar las horas sino para vivir las horas. Hay momentos en los que el peregrino hace un receso en la propia búsqueda para dedicarse al deleite de vivir en buena compañía un rato de baladas y versos. A Baamonde se llega cansado, más por el tedio que por la dificultad. El día vuelve a ser gris y salta de orbayo en orbayo. Hay trechos de naturaleza viva pero de vez en cuando emerge el alquitrán de la cálida alfombra verde del suelo gallego. Y es entonces cuando el peregrino observa el final de etapa como un espejismo. Baamonde está ahí, pero no parece más cerca a cada paso, como si se fuera distanciando a medida que el peregrino se acerca. Pero se llega y la recompensa es múltiple: un buen albergue, una buena comida entre peregrinas-cármenes, una tarde de guitarra y una visita a la casa-jardín-museo de Víctor Corral… un espacio entre onírico y naiff producto del compromiso vital de un artista que horadó la entraña de un castaño milenario, vivo, para hacer una capilla. El jardín es un lugar de cuento, un escenario de película. Seguir leyendo…

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Artículo II: Abadín – Villalba – Baamonde

Los peregrinos en camino a hasta la tierra llana

Los peregrinos en camino a hasta la tierra llana

    Ah, en la cumbre, con toda la Terra Cha (Tierra Llana) alrededor nuestro. Un caballo de raza gallega, una besta, galopa hacia el intruso, el peregrino alza el bastón y en ese momento el caballo se detiene, gira y el animal vuelve junto a la manada. Es una visión mágica después de un duro ascenso de tres horas. Vencer la montaña a través de una senda estrecha, accidentada, apretada entre la vegetación y llegar a un espacio verde en la tierra y azul en el cielo – hace sol- con la libertad en elegante trote al encuentro de los escaladores… eso es sencillamente indescriptible. Seguir leyendo…

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